Salir del mandato: Brunancio I

Por Leandro Moscardó.
Fotos por Teresa Mir.


LM: -¿Te acordás de lo qué veías en la tele cuando eras chico?

B: -Supongo que lo primero fue Ren & Stimpy en el Space. Aunque el cable fue tardío. Después vino el Big Channel. La verdad que no recuerdo mi mi primera experiencia con los dibujos animados. Puede ser uno de estos bichos de plastilina que había, que estaban hechos en stop motion. Me volaban la cabeza. [¿Mr. Go?]
Sí te puedo hablar de mi primer contacto con el dibujo, que fue al los cuatro o cinco años. Fue a través de mi tía, que me llevó para ese lado, porque mis viejos se iban a laburar y me dejaban al cuidado de ella.

1- FRONT 1_editedLM: -¿Tu tía era artista?

B: -No, no era artista, pero siempre le tiró más por la rama del arte, que era algo que en casa no existía. Cero, ni siquiera con la música. Imaginate que mi hermana para los quince pidió un disco de Luis Miguel. Pero yo siempre tuve la idea de que quería hacer algo con el dibujo, aunque no sabía qué podía hacer, qué posibilidades había en el dibujo. Y mis viejos menos. Entonces, en esa edad en la que tenés que tomar una decisión, fue muy difícil.

LM: -Claro, y además en el colegio no te preparan para dibujar del modo en que lo hacen en otras áreas.

B:- La materia que yo más disfrutaba era Plástica. Me encantaba, no quería que se termine. O cuando teníamos que hacer las carátulas, eso era lo mejor para mí.
Si hoy me pongo a pensar, la verdad es que pasé la secundaria de pedo, porque era vago para estudiar. Pero no era que no entendía las cosas, sino que me daba paja mental, me aburría. Entonces me parecía mucho más fácil hacer trampa que ponerme a estudiar. Me copiaba un montón. Matemática me la llevé toda mi vida. Era horrible para los números. Aunque tampoco es que era uno de los peores alumnos. Lo que pasaba es que no quería ocupar mi cabeza con esas cosas.

LM: -¿Es natural que a un pibe la escuela lo aburra, o te parece que se podría hacer algo para que eso no pase?

B: -Se podría hacer algo para los que sabemos que no nos vamos a dedicar a las materias tradicionales. Porque cuando te gusta dibujar y lo llevás adentro, ya lo sabés. Y a la gente de nuestro palo la escuela no nos incentiva. El otro día veía una charla donde se decía que en la escuela no te incentivan a encontrar qué es lo que te gustaría, sino que te bajan la línea de "tenés que hacer esto". Creo que la vuelta está en encontrar eso: qué es lo que uno tiene ganas de hacer, no " qué es lo que tenés que hacer". Y el arte funciona mucho así: te tenés que estar incentivando con cosas que te relajen a la hora de ser creativo. Este palo funciona al revés que el mundo. Cuando doy mi taller, digo que la cosa no está en sentarse a dibujar: hay que salir, caminar, escuchar música. Y no siempre escuchar o ver lo que a vos te gusta, porque salir de tu zona hace que te cambie la manera de ver las cosas. Eso de chico no te lo inculcan.

1- Brunancio 7LM: -¿Qué opinaban tu papá y tu mamá sobre tu futuro?

B: -Mi viejo era veterano de la Marina y quería que yo entrara ahí, que llegara a algún cargo más alto del que él había alcanzado. Siempre en las cenas familiares salía la pregunta: "¿Qué vas a hacer cuando seas grande?". Punta Alta, de donde soy, es un pueblo todo militar. Las posibilidades para el futuro son: ir a la Marina, estudiar una carrera socialmente aceptada (como medicina o abogacía), o si sos hijo de comerciante, seguir el rubro familiar. Esas eran las tres opciones de vida allá, ¡y yo haciendo dibujitos!

LM: -No tenías referencia.

B: -No tenía a nadie que me guíe. Mis viejos veían que toda mi vida había dibujado, pero ellos también, pobres, no sabían nada de eso que a mí me gustaba. Pensaban que por ahí iba a estudiar arquitectura.

LM: -Me imagino que ellos lo veían como un hobby, como algo que vos podías seguir haciendo, mientras te dedicabas a otra carrera.

B: -Es que eso es lo que pasa con todas estas ramas. El arte y la música son vistos como hobbies y no como algo que se pueda hacer para vivir. Pero así y todo también tienen sus ídolos. Es contradictorio.

LM: -Te puede gustar Horacio Guarany, pero no te gusta que tu hijo sea músico.

B: -Claro. Fue un proceso enorme. Era como: "Vos ya sabés lo que tenés que hacer". El mandato no se decía, pero se sentía en el aire. No tenía muchas opciones, no es que estaba terminando el secundario y me preguntaban qué me gustaría ser.
Y la cosa no estaba muy bien en casa. En ese momento estábamos en las malas. Mi viejo era jubilado y la plata no alcanzaba, era en 2000 o 2001. Así que de grande tuvo que volver a salir a laburar. Eso admiraba en él, que se puso una mochila enorme al hombro. Casi a los sesenta años se armó otro camino desde cero.

LM: -¿Hablabas con él?

B: -No, con mis viejos nunca tuve una relación de mucho diálogo. Fue ahora de grande. Creo que nací con rencores.

LM: -¿Rencores tuyos?

B: -Hacia ellos.

1- Brunancio-IMG_0806_editedLM: -¿Por qué?

B: -Porque siempre me sentí a un lado. Siempre mis opiniones se encontraban con la misma respuesta: "Vos sos el más chico, no entendés nada" o "A vos lo que te gusta es un hobby". Entonces nunca sentí un apoyo real. La única vez que me lo dieron fue como: "Te apoyo, pero a ver, demostrame". Y eso fue acumulándose en mí, hasta que me puse como una barrera, y ya no tuve la relación que cualquiera tiene con sus padres. Recién ahora de grande nos estamos empezando a querer.

LM: -Supongo que cuando somos más chicos es cuando necesitamos el apoyo.

B: -Me dolió sobre todo en la parte que más los necesité. Después estuvieron, pero cuando ya había logrado algo. Entonces yo sentía: "Ahora ya no es el momento. Era antes cuando los necesitaba".
En todo lo duro que fue el camino, mi viejo siempre fue como el que dio el brazo a torcer. Mi vieja no.

LM: -Eso habla de la dureza de los padres de antes, ¿no?

B: -Somos muy distintos. Mis viejos pusieron toda la plata y el tiempo que tuvieron en construir una casa gigante, a la que no pudieron disfrutar. Porque la terminaron hace poco y mi viejo falleció hace una semana, así que mi vieja quedó sola. Pasamos toda la infancia y la secundaria cagados de frío, conviviendo con albañiles y no la disfrutamos. Pero ellos arrastraban complejos de ser muy pobres y quisieron poder tener algo de grandes. Y así se olvidaron de los hijos, de la familia, de disfrutar.

LM: -Lo que me contás de tu familia es la pintura de las generaciones de nuestros padres y abuelos. Esto de: "Vamos a trabajar toda la vida para, cuando seamos grandes, tener cierta tranquilidad". Y quizás a muchos les pasó que cuando estaban empezando a tener la tranquilidad, se murieron. Me da la sensación de que nuestra generación es muy crítica con eso.

B: -Yo decidí no tener hijos. Por ahí suena egoísta. Pero por lo que viví, es que no quiero traer una persona al mundo y que pase todo eso. Además mi laburo es un laburo de día a día, donde constantemente estoy tratando de buscar la estabilidad. No sé qué va a ser de mi vida de acá a diez años. Sí sé lo que quiero, pero no sé a dónde me va a llevar todo esto. Entonces, para traer a alguien a este mundo y estar así, prefiero que no. Y nada, tratar de disfrutar. Disfrutar lo que queda de mi vieja.

LM: -Me decías que tu vieja era la más dura en relación a tu elección de vida.

B: -Ella hasta me decía que con la vida que llevaba no le sorprendería que termine de cartonero. Así, a ese punto de ser seca. Así que después, si bien yo seguía dibujando, era tal el rencor que ya no les mostraba nada, me dejaba todo para mí. Vivía con ellos, pero no sabían nada de mi vida.

 

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LM: -Cuando te fuiste a estudiar a Bahía Blanca, todavía seguías viviendo con tus viejos.

B: Sí, y fue una de las peores épocas, porque si bien fue buena, fue muy cansadora.
Pero antes de ir a Bahía, cuando terminé la secundaria, el camino todavía era la Marina. Como te decía recién, el futuro estaba claro para mis viejos. Ya tenían un plan de vida armado para mí: "Salís a los diecisiete, te metés a la Marina, a tal edad vas a hacer esto… y bla bla bla”. Y yo no decía que no, no tenía los huevos suficientes, porque tampoco sabía qué otra opción había. No tenía idea de nada. Entonces terminé la secundaria y me metí en una academia en la que te preparan para rendir el ingreso a la Marina. Ahí ya iban tratando de moldearte sobre cómo iba a ser después. Entonces, a los tipos que te enseñaban les tenías que decir: "Sí, señor. No señor." y todo eso. Por supuesto que no me cabía ni medio. Los chabones con los que cursaba eran homofóbicos, machistas; todo lo que odiaba y aún odio. Así que iba, pero me rateaba y me iba a lo de una amiga que me gustaba. Y mi viejo estaba pagando un montón, entonces yo me sentía muy mal.
Creo que por no enfrentarlos, por no tener esa confianza padre-hijo, llegué a un punto en el que me defraudaron tanto, que corté relación con ellos. Y de ahí para adelante fue todo para adentro. Y fue en el dibujo donde encontré cómo desahogarme. Porque si bien empecé a hacerlo de chico, después en un tiempo dejé de hacerlo. Pero en la adolescencia, donde todos tenemos bardos, en vez de cortarme o salir a hacerme el emo, encontré la veta en el dibujo, y me desahogué ahí. Entonces, cada vez que me sentía mal, dibujaba y dibujaba.

LM: -¿Y qué tal tus amigos?

B: -Me junté con los del barrio. Que dentro de los causa, éramos los menos causa: nos juntábamos en la esquina a chupar vino, birra y tocar guitarra. Eso fue mi adolescencia. Ahí alimenté mi gusto por la cumbia y por el cuarteto. Éramos re contra mil virgos. Los padres pensaban que éramos barderos, pero hoy en día voy a Punta Alta y veo a los pibes cómo están y me doy cuenta de que éramos unos nenes de pecho.

LM: -¿Qué tipo de consumo cultural había para un pibe de catorce o quince años en Punta Alta?

B: -Me acuerdo patente de que teníamos una vecina cordobesa que todos los domingos a las diez de la mañana ponía La Mona al palo. Era gracioso. La Mona o Ricky Maravilla, y ahí fui mamando eso.
Y después, un día cayó una compañera de la facultad de mi hermana a mi casa a hacer un trabajo, y trajo tres discos. De dos me acuerdo patente: Volvió la alegría, vieja!!! de 2 Minutos, y Antichrist Superstar de Marilyn Manson.

1- Brunancio-IMG_0866_editedLM: -Te pateó la cabeza.

B: -Mal. Antichrist Superstar fue mi primer disco, era en cassette. Le pedí que me lo grabé y me acuerdo que lo escuchaba con miedo. ¡Qué virgen todo! El de 2 Minutos también me parecía un discazo, pero le había dicho que me grabe solamente el de Marilyn Manson porque no tenía plata para comprar otro cassette.
Después a un amigo le empezó a picar el gusto por la música, creo que por MTV. Y como tenía padres separados, y el padre le pasaba plata, empezó a comprar discos en un lugar de allá que los vendía piratas.

LM: -Y ahí vos te copiabas los de él.

B: -Yo aprovechaba y me los pasaba a cassette. El primero que compró fue de The Offspring, Americana. Después Papa Roach y luego cayó con Limp Bizkit y Korn, y me quedé a vivir ahí un tiempo. Lo que más me llamaba la atención eran las ilustraciones. Me acuerdo que con Significant Other de Limp Bizkit la flasheé mucho, todo el tiempo dibujaba al tipito de la gorra, me lo sabía de memoria. Tenía una enfermedad con ese disco.

LM: -¿Y mientras tanto en el grupo también se escuchaba cuarteto y cumbia?

B: -Sí. Nosotros éramos como los que escuchábamos esto que te cuento. Pero a la hora de la joda, conseguían los discos de joda. Había otro pibe que era muy del folklore y sabía varios temas en la guitarra, del Chaqueño y todos esos. Después, a mí también me entró a picar por la guitarra y fui a aprender.

LM: -¿A qué edad?

B: -Dieciséis o diecisiete. Fui a un lugar donde enseñaban y les dije: "Quiero aprender a tocar, nada más. No quiero la teoría de la pindonga, nada de eso”. Y aprendí en un mes.

LM: -¿Todavía tocás?

B: -Sí, toco. Ya aprendí a sacar de oído, pero claro que no me dedico a eso. Eso sí es más como un hobby. Quiero tocar un tema y lo toco. Ahora estoy tratando de irme al piano. También tengo una melódica y cada tanto me pongo a boludear con eso. Siempre estuvo el anhelo de tener una banda, ¡que la tuve y duramos nada más que una fecha!

LM: -¿En Punta alta?

B: -En Bahía con amigos de la universidad. Yo tocaba la guitarra. Hacíamos covers. Rock party se llamaba el estilo. Eran todos temas que nos gustaban a nosotros, pero que te ponían bien arriba.
La banda surgió porque le queríamos cerrar el orto a todos los del under de ahí. Íbamos a todos los recitales y nadie daba dos mangos por nosotros. Así que dijimos: "¿Y por qué no nos juntamos y hacemos una banda?". En las primeras juntadas terminábamos mamando y haciendo cualquiera. Hasta que tocamos una fecha y todos se quedaron boquiabiertos de lo bien que habíamos hecho los temas. Yo también me quedé re contento. Pero después de esa fecha la cantante se puso de novia con un chabón de Capital y se vino a vivir acá, así que quedamos en bolas. Quisimos seguir yo intentando cantar, pero no hubo caso. ¡Estuve a punto de comprar un ampli gigante! O sea, estaba poniendo todo en la banda. Estaba esperando que llegue y mientras se fue todo al carajo, así que no lo compré. Ahora estaría tirado en casa.

Brunancio 1LM: -Para ese momento ya habías dejado atrás el mandato de hacer carrera en la Marina. ¿Cómo fue eso?

B: -Bueno, vos sabés que yo tenía un vecino que junto a su grupo de amigos me hostigaban constantemente. Había un problema entre nuestras familias, y eso hacía que este pibe me persiguiera todo el tiempo. Y pasó que mientras me estaba preparando para arrancar la carrera militar, este vecino -que había entrado un año antes a la escuela donde yo iba a ir- por un conocido me hizo llegar que sabía que yo me estaba preparando, y que me iba a encontrar allá.

LM: -Y que te iba a hacer mierda.

B: -Claro. Entonces agarré y le dije a mi viejo que pasaba esto, esto y esto: "Ya estoy harto, no quiero ir ahí". Y me dijo: "Bueno vas el año que viene pero a otra rama, a Prefectura". Así que fui otro año, y otra pérdida de guita. Pero me seguía rateando, no quería saber nada. Me iba a lo cibers y me la pasaba dibujando. En eso un día voy con el auto y me chocan. No me pasó nada, pero el auto se hizo mierda, así que mi viejo estaba re caliente y terminó todo muy mal. Mi hermana, que ya se había ido de casa, intercedió por mí, porque me veía y sentía que estaba mal. Les dijo a mis viejos que me dejaran hacer lo que yo quería, que me dieran una oportunidad. Ahí mi viejo como que agachó la cabeza y dijo: "Bueno, está bien".

LM: -¿Vos hablabas con ella de este tema?

B: -Se daba cuenta. Yo no hablaba con nadie, cero. Era autismo puro. Aparte tampoco sabía qué cosas había más allá de lo que conocía, y no quería generar gastos. A todo esto, mi vieja encima me decía: "Mirá que no estamos bien y a tu papá no sabemos cuánto le queda". Entonces me hacían toda esa historia y yo pensaba: "Bueno, le tengo que meter a lo seguro, porque me voy a quedar en la calle".
En ese tiempo yo trabajaba en un ciber y mi compañero era diseñador gráfico. Siempre me decía: "Vos tenés que seguir Ilustración o Diseño Gráfico. Te va a ir re bien ahí", y yo le contestaba: "Sí, bueno. Pero viste cómo es mi casa". Para ese entonces yo ya subía mi trabajo a Internet, y él me manijeaba y me manijeaba. Hasta que pasó esto del choque y todo el bardo, y mi hermana intercediendo por mí. Así que le pregunté a este pibe dónde era que se estudiaba eso que él me decía, y ahí me dijo que era en Bahía Blanca. Yo nunca había ido a Bahía solo. Imaginate las ganas de entrar que me fui hasta allá e hice todo el papeleo solo. Y me entero que para entrar tenías que salir ¡sorteado! Era como: "Encima de todo lo que tuve que pasar, no entro en el sorteo y me corto las bolas".
Pero entré, y fue como: "Bueno, me tengo que bancar lo que venga ahora". Era diciembre, entonces me busqué laburo en otro ciber, que además era bar. Trabajé todo el verano, de lunes a lunes: de lunes a viernes en el bar como mesero, y sábados y domingos en el ciber.

3 - Brunancio-IMG_0896_editedLM: -Y con eso te pagaste los gastos de estudiar.

B: -Me hice una guita y con eso me pagué todos los materiales de la formación básica. Fue un año lindo, porque sentí que por fin estaba en mi planeta. Dije: "¡Uh! Este chabón tenía razón".

LM: -Cuando entraste a la universidad, ¿comenzaste primero con Diseño gráfico, con Ilustración o con las dos al mismo tiempo?

B: -De cabeza me metí a las dos carreras a la vez, que fue el peor error. La pasé horrible porque vivía a cuarenta minutos en bondi, y las materias de Ilustración eran a la mañana y las de Diseño Gráfico a la tarde, entonces volverme a casa era al pedo. No tenía tanta plata, porque me estaba bancando la carrera. Mi viejo para lo único que me daba era para los viajes, que también salían una guita.
Pero no les quería pedir nada. Yo me había metido en esa movida, y me la iba a bancar solo. Fue lo más cerca que estuve del linyerismo, porque era dormir en bancos, comer lo más barato y gastar lo menos posible. Entonces cuando entraba a clases estaba de mal humor y tenía sueño. Cuando llegaba a casa quería dormir, no hacía nada. Imaginate que entre las materias de la mañana y la tarde tenía a veces como hasta cinco horas de diferencia, y todo ese tiempo estaba en la calle haciendo nada. Me gustaban las dos carreras, pero no me daba el cuero. Entonces, lo paré a mi viejo y le dije que no podía seguir con las dos carreras porque no me daban los tiempos. No le gustó mucho, pero la tuvo que entender.
El problema grande fue que las dos carreras me gustaban y tuve que poner en la balanza qué era lo que quería para mí futuro. Entonces lo pensé de este modo: mi ejemplo era Rober, mi compañero del ciber, que se había recibido y estaba trabajando ahí (después medio que la pegó, pero en ese momento era la única referencia que yo tenía). Entonces pensé: "¿Qué es lo que quiero? ¿Dibujar, que me salga natural y que la gente me pague por eso, o terminar en una gráfica trabajando y atendiendo gente sin ganas?". Además, en el diseño gráfico si no tenés un estilo bien marcado no lográs reconocimiento, en cambio con el dibujo sí. En el dibujo podés trazar un estilo más marcado. Todo eso me ponía a pensar. Por otro lado, la carrera de Ilustración recién empezaba allá en Bahía, entonces tampoco estaba seguro: "¿Y después qué hago con el título?", pensaba. Era algo muy nuevo, otra rama del Diseño Gráfico que se separaba. Pero con dudas y todo me tire para la Ilustración.

 

> Parte 2: Vivir de esto

 

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